Hola, soy Karla Ivon Damian y para mí, la gimnasia es mucho más que un deporte: es una forma de vida.

Desde muy pequeña, la gimnasia ha estado presente. Recuerdo con mucha claridad mi primera clase: llegué al salón, vi que todas estaban sobre una colchoneta y, sin decirle nada a nadie —porque soy muy penosa—, me coloqué en una e imité a las demás, que en ese momento hacían parados de manos. No tengo idea de cómo me salió, pero lo que sí recuerdo es que, en cuanto mis manos tocaron el colchón y estuve de cabeza lo supe: esto es lo que quiero hacer por el resto de mi vida. Una certeza que, con el paso de los años, no ha hecho más que fortalecerse.

Comencé a entrenar a los 7 años, aunque por cuestiones familiares tuve que hacer una pausa a los 10. Durante mi adolescencia regresé por temporadas pero nunca con el mismo compromiso. Hasta que, a los 21, volví con todo, y hasta los 27 representé orgullosamente a la UNAM. Fue una etapa clave en mi formación, tanto física como teórica.
El 2017 fue un año especialmente significativo: después de años volví a entrenar y competir, y no solo eso, sino que fui Campeona Regional y también Campeona de los Juegos Universitarios.

En 2019 di mi primer paso en el mundo del jueceo. Al principio fue por curiosidad, pero pronto se convirtió en una valiosa herramienta para comprender aún más profundamente este deporte. En 2019 tomé el curso de juez estatal de gimnasia artística femenil en la UNAM y en 2023 me certifiqué como juez nacional de obligatorios. Además, he continuado mi formación como entrenadora y actualmente estudio en la Escuela Nacional de Entrenadores Deportivos.

Mi camino como entrenadora inició formalmente en 2018 aunque sólo estuve unos meses. Fue poco antes de 2022 cuando comencé a dedicarme de lleno. Hoy en día trabajo con niñas y adolescentes de entre 8 y 16 años, acompañándolas en su proceso formativo y en competencias, tanto en los programas Junior Olympic como Xcel.

Antes de dedicarme de lleno a la gimnasia, trabajé con niños y público diverso en lugares como Papalote Museo del Niño y Universum Museo de las Ciencias, y también fui ayudante de profesor en la Facultad de Ciencias, UNAM. Todo esto mientras estudiaba Ciencias de la Tierra, mi primera carrera.

Cree este blog como un espacio para compartir lo que he aprendido sobre la gimnasia: desde los fundamentos técnicos hasta experiencias que me han dejado grandes aprendizajes. Quiero que sea una guía útil para entrenadores, mamás y gimnastas, porque muchas veces, en medio del entrenamiento, no explicamos por completo sobre este deporte. Mi objetivo es hacer más accesible el conocimiento de esta disciplina tan hermosa y exigente.

Para mí la gimnasia ha sido un refugio, una fuente de motivación, una pasión y hoy, una vocación. Como entrenadora, creo profundamente que el deporte no tiene porqué doler para ser efectivo. Claro que es exigente y requiere mucha disciplina, pero también puede (y debe) disfrutarse. Quiero que mis alumnas amen entrenar, que se sientan felices, seguras y orgullosas de sí mismas. Por eso me sigo preparando: para enseñar con calidad, consciencia y cariño.

Y bueno, fuera del gimnasio, me encanta leer, caminar, explorar nuevos lugares, aprender sobre ciencia y programación, y disfrutar un buen postre (o pizza). Mi grupo favorito es Muse, mi película favorita es Nobody y me encantan los perros. Tengo uno pero sueño con tener más, incluido un salchicha y muchos roedores.

Gracias por estar aquí. Espero que encuentres en este espacio algo que te inspire, te informe o simplemente te acerque un poco más al mundo de la gimnasia.

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